Se ilusionan con recuperar el ferrocarril de Punta Alta a Bahía Blanca

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Sus impulsores justifican con argumentos sólidos la reactivación de ese recorrido en el sudoeste bonaerense, y se plantean objetivos mayores en una etapa posterior. 

La Cooperativa de Trabajo Ferrocoopa Ltda. es una organización ferroviaria de características particulares. Su objetivo y trabajo cotidiano es el regreso del tren con todos los beneficios que ello acarrea para las comunidades del interior, así como para los usuarios y también el cuidado del medio ambiente.

Teniendo como punto de partida la mencionada idea se lucha por el retorno del recorrido principal entre Rosario y Puerto Belgrano, de 800 kilómetros, así como uno intermedio de 120 kilómetros entre nuestra ciudad y Coronel Pringles.

Como en toda cooperativa de trabajo lo primero es cuidar la fuente laboral, y generar demanda. En tal sentido, también desde el espacio se brega por las economías regionales, a fin de impulsar a aquellos pueblos y localidades por donde transita el ramal ferroviario, descuidados desde hace aproximadamente cuatro décadas.

“Ferrocoopa se formó a partir de la idea de Miguel Acosta, su fundador. Su padre y el mío fueron compañeros de trabajo en el trazado Rosario – Puerto Belgrano”, sostiene el actual presidente de la Cooperativa, Eduardo Cano.

“El año que pasó fue el segundo que me encuentra al frente. En este tiempo pusimos al día a la Cooperativa desde el punto de vista legal y administrativo”, relata Cano.

Desde 2012, año de la creación de cooperativa que ya cuenta con matrícula, el actual presidente junto con el resto de los integrantes indagaron en la búsqueda de información y en el encontrar emprendimientos similares replicados con anterioridad.

En la Provincia de Córdoba hay personas que trabajan de forma similar, en el ferrocarril andino que comunica la zona precordillerana con la ciudad de Rosario. Articulan su labor con diferentes ferroclubes y aficionados de todo el país, a fin de cuidar el trazado ferroviario mediante el uso de zorritas.

“Soy hijo de un trabajador ferroviario, y aficionado en el tema. Crecí en Punta Alta, y sobre el ramal Rosario – Puerto Belgrano”, se referencia el trabajador.

“Recorríamos todo el trazado, incluso con trenes de pasajeros. A través de la gestión como presidente es una oportunidad para lograr la reactivación, algo que siempre he querido”, asegura Cano.

Las reuniones con los diferentes estamentos políticos por parte de Ferrocoopa nunca faltaron. Es así que sobresale una reunión mantenida en 2016 con los intendentes Mariano Uset y Héctor Gay, de nuestro distrito y Bahía Blanca, respectivamente.

En el encuentro se expuso el proyecto de forma pormenorizada, además de mencionarse la posibilidad de traer un ramal del corredor interoceánico Vaca Muerta. Posteriormente se diluyeron los contactos, a pesar de que en la vecina localidad existe la Comisión Ferroviaria Regional Bahía Blanca, que también trabaja por la vuelta del ferrocarril interurbano.

Tiempo atrás, durante la gestión de Cristina Fernández de Kirchner y en el marco del plan de modernización ferroviario llevado a cabo por Florencio Randazzo, se estuvo cerca de reactivar el ramal local.

El mismo hubiese estado a cargo de Ferrocoopa, y se hubiera ofrecido un servicio de transporte de pasajeros, cargas y encomiendas entre Punta Alta y Coronel Pringles. Luego, con el cambio de gobierno, las gestiones quedaron nulas.

“Teniendo en cuenta el año electoral que se inicia, se puede llegar a lograr cosas importantes según los resultados. Si hay un cambio en el gobierno nacional, puede que haya concreciones”, destaca Cano.

“Actualmente estamos en un 50 por ciento, al que se le puede anexar un 30 por ciento destinado a economías regionales. El ferrocarril nos beneficia a todos, aunque lo usemos o no”, enfatiza Cano. 

En 2018 la Cooperativa Ferrocoopa realizó gestiones con los cuerpos legislativos de las provincias de Buenos Aires y Santa Fe. Debido a que cada una de ellas dispone de los puertos más importantes del país (Bahía Blanca y Rosario), se han mantenido diversas reuniones a fin de crear proyectos sobre economías regionales.

Siguiendo esta línea, otra de las cosas que se busca es que la ciudadanía pueda tomar conciencia sobre la importancia del tren, y que este pueda hacerse presente nuevamente en la comunidad.

“Viajar en tren implica disfrutar de otra faceta del paisaje. Además, históricamente acá el valor del pasaje fue más barato con relación a otro medio de transporte”.

“Acá se comparte, ya que por promedio viajan 500 personas. Hay un ambiente familiar, junto con un vagón específico destinado a ser restaurante”.

Una tarea de preservación y cuidado 
Ferrocoopa comenzó con una cantidad de entre 35 y 40 participantes. Actualmente cuenta con 20 personas. Este año, a través de una campaña de socios buscará sumar adeptos, para trabajar principalmente en el campo de las economías regionales.

 “Estamos en contacto con la agrupación de Buenos Aires ‘Pueblos Con Acción’, quienes proponen a través del INTA formar grupos de trabajo en la región de estaciones sin uso”.

“Allí se crean huertas comunitarias, las cuales están destinan a localidades de la región. De esa forma se provoca la demanda del transporte ferroviario, y se le permite a la gente volver a sus lugares de origen”, dice Cano.

También se trabaja en la búsqueda de grupos inversores que puedan aportar capital económico, para reactivar vías y pueblos abandonados. Junto con esto, se lleva adelante un trabajo de capacitación destinado al personal que luego se encargará de la operatividad ferroviaria.

Tiempo atrás, desde la Cooperativa se logró la conservación de los Siete Puentes de la localidad de Paso Mayor, lo que determinó un importante hito y triunfo para la agrupación.

En la oportunidad, uno de los puentes había sido extraído por la empresa concesionaria FerroExpreso Pampeano, para incorporarlo en la ciudad de Rosario a fin de que oficiara de reemplazo de otro siniestrado por un camión.

Sin lugar a dudas, esto fue simplemente la excusa para poder luego desprenderse de los otros seis, los cuales ya tenían destino en el por entonces Proyecto Vale. Las diferentes gestiones hicieron que esto se impidiese, que el sitio sea declarado patrimonio provincial, y que el puente extraído sea repuesto.

En primera instancia, el mismo solamente fue colocado en el lugar por Ferro Expreso Pampeano, y luego de varios meses de conversación la empresa desarrolló el correcto trabajo de anclaje a fin de instalarlo de manera correspondiente.

Argentina tiene la octava red ferroviaria más extensa del mundo, con casi 50 mil kilómetros de vías. Pese al desmantelamiento, las mismas están en condiciones de ser restauradas, con una operatividad similar a cuando se podía viajar por todo el país.

En 2016, Ferrocoopa participó de la travesía ferroviaria entre Bahía Blanca y Tucumán, en el marco de los festejos por el Bicentenario de la Independencia. Actualmente, se encuentran elaborando un documental al respecto.

Historias de la historia del tren
Oscar Urrutia es tercera generación de ferroviarios, trabajó durante 30 en el ferrocarril y actualmente sus hijos siguen con el legado. Como conductor de locomotoras, fue el primero en manejar el Trencito de Fin del Mundo en Ushuaia.

Hace dos años decidió editar el libro “Historias de la Historia Del Tren”, donde se narran diferentes vivencias del ámbito local, regional y nacional.

Presentado en el salón cultural de la Cooperativa Obrera de Punta Alta, cuenta con 32 capítulos en los se narran diferentes situaciones, como por ejemplo cuando Carlos Menem decidió privatizar los trenes en 1991.

“He escuchado muchas historias de vida cotidiana, y en mi casa de manera permanente hablamos de este ambiente”, relata Urrutia.

“A esto nunca lo tomé como un trabajo, sino como una pasión. Es la satisfacción de hacer lo que a uno le gusta”, sostiene.

En el ejemplar, lo ocurrido en el país se enmarca junto con la rica historia ferroviaria que tiene Punta Alta, donde sobresale el emblemático trazado Rosario – Puerto Belgrano, y las diversas historias sucedidas en Bahía Blanca.

“Las historias tienen que ver con el amor de la gente que trabajó allí, para engrandecer este rubro. La preparación me llevo 2 años, junto con la corrección”.

“Se han llegado a vender mil boletos en la ciudad, cuando la población era la mitad o menos de lo que es hoy”, cita como ejemplo.

El valor del ejemplar es de $ 300, y puede solicitarse al email oscarurrutia4@hotmail.com.

Fuente: Ecos Puntaltenses, editado por la Cooperativa de Trabajo EcoMedios Ltda., asociada a la Federación Fadiccra.

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