Un proyecto habitacional logrará la inclusión de jóvenes

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El equipo del Consejo Federal de Ciencia y Tecnología (Cofecyt) realizó una visita de seguimiento y monitoreo de proyectos vinculados con maderas andino patagónicas.

El encuentro se concretó en la Ciudad de San Carlos de Bariloche, provincia de Río Negro. Se articuló con la Secretaría de Ciencia, Tecnología y Desarrollo para la Producción de la provincia de Río Negro, la Municipalidad de San Carlos de Bariloche, el Instituto Municipal de Tierra y Vivienda para el Hábitat Social y el Programa de Investigación: Construcción del Conocimiento del Centro de Investigaciones y Estudios sobre Cultura y Sociedad.

El proyecto apoyado a través de la línea PFIP financia el impulso de obra pública en materia de vivienda. Si bien el estado municipal ha sido el beneficiario, participan sectores productivos de la economía social, el sector productivo y la comunidad educativa. “Es empezar a desarrollar componentes de madera de pino ponderosa, que es el recurso que existe en el lugar, para realizar mejoramientos habitacionales en las zonas más vulnerables de Bariloche”, expuso la doctora Paula Peyloubet, directora del proyecto.

“Intenta, además, poner en valor los emprendimientos productivos es decir, quienes producen el componente, que son el foco de interés del proyecto, procurando poner en marcha procesos de producción de hábitat basados en la asociatividad, la solidaridad y la complementariedad”, reseñó.

El Taller de la Fundación San José Obrero, la Cooperativa de Trabajo L.A.B.U.R.A.R. (Ligados A Buenas Utopias Resistimos A Resignarnos) Ltda., el Taller de Capacitación Integral Enrique Angelelli de la Fundación Gente Nueva y la Escuela Técnica de Gestión Social Nehuen Peuman, todas asentadas en Bariloche, son las unidades productoras de la economía social que llevan adelante el diseño, la producción y la construcción de vivienda y/o equipamientos barriales a partir de la autogestión colectiva y solidaria del trabajo, acompañados por el equipo de investigación de Ciecs-Conicet-UNC.

“La intención es integrar a los chicos en que están en situación de vulnerabilidad social a circuitos productivos de modo de crear ámbitos de capacitación y de trabajo en los que ellos puedan aprender y ser parte de un proceso productivo y tecnológico que hoy está fuera de sus vidas”, subrayó Fernando Herrera, de la Fundación San José Obrero.

El dirigente explicó que estos jóvenes no son aceptados en el mercado laboral porque no han completado sus estudios secundarios, “compartir con personal técnico, científicos, empresarios, equipos de instituciones estatales este proceso productivo que, el día de mañana, se puede convertir en un trabajo digno para pensar en una vida mejor”.

La articulación con la Escuela Nehuen Peuman es fundamental, ya que en la técnica se dicta la especialidad Maestro Mayor de Obra, “nos brinda la posibilidad de trabajar desde el inicio de un proceso contemplando las etapas de investigación y diseño a partir de elemento como la madera que es muy importante para la construcción en la zona; en segundo lugar porque el proyecto va en línea con la impronta del trabajo solidario que tiene la escuela con la comunidad y en tercer lugar porque los chicos pueden vivir la experiencia de vincularse con científicos y técnicos de diferentes instituciones”, dijo la docente Mariel Trigos.

El Taller Enrique Angelelli es la escuela de oficios de gestión social, cuyo eje es la educación popular, “realizamos carpintería de banco por lo que ser parte de este proyecto está buenísimo porque nos da la posibilidad de participar de experiencias novedosas como armar una vivienda o un salón de usos múltiples, cosas que en general son difíciles de hacer en una escuela. Nuestras expectativas son las de seguir promoviendo el cooperativismo, construir el conocimiento de forma colectiva y encontrarnos con otras instituciones para beneficiarnos mutuamente”, resumió Walter Petean.

Mientras tanto, el aporte cooperativo brindado por Laburar está relacionado con construir una tecnología para vivienda, “en la zona hay mucho déficit habitacional, y esto permitirá la producción de viviendas desde la economía social”, agregó Martín Pereyra. La demanda de madera que genera este proyecto también beneficia al sector productivo forestal, en el proyecto participa el aserradero GW SRL, que contribuye con su saber específico en materia de madera, tratamientos y aserrado. También asesoran Inta Bariloche, el Centro Científico Tecnológico Patagonia Norte del Conicet.

Fuente: Argentina.gob.ar.

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