“Hay una necesidad de que estemos representadas y eso se traduce en los debates actuales”

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La presidenta del Comité de Equidad de Género de Cooperar, Marta Gaitán, destacó la importancia de trabajar desde las bases para lograr una mayor representación en el sistema participativo de las entidades.

En la actualidad, los debates en torno al género y los espacios ocupados por las mujeres se han profundizado. Las Cooperativas, inmersas en el seno de las comunidades, no son ajenas a tales reflexiones que ganan cada día más espacio.

Desde El Portal de las Cooperativas dialogamos con la presidenta del Comité de Equidad de Género de Cooperar, Marta Gaitán, acerca de las transformaciones, los derechos obtenidos y las desigualdades que aún persisten.

Consultada sobre las repercusiones que tuvo el Día Internacional de las Mujeres Trabajadoras, la cooperativista comentó: “Si bien la comunicación venía siendo estratégica, con los aislamientos pasó a protagonizar casi todos nuestros vínculos y relaciones en distancia, y el presente 8 de marzo (…) se caracterizó todo el mes por suscitar el interés de los medios comunitarios, cooperativos, los de la economía social y solidaria”.

Asimismo, indicó: “Notamos que cada año hay una revalorización de esta fecha, que ya es emblemática y reconocida, para reflexionar acerca de la equidad. Como un día de lucha, de conmemoración y no de festejos banales, comerciales, mercantilizando su sentido con regalos”. Para Gaitán, en la actualidad, existe un mayor conocimiento sobre los aspectos históricos de la efeméride “para reivindicar los derechos universales de las mujeres en el mundo como derechos humanos”.

No obstante, la reflexión trasciende la fecha. “Lo que nos pasa cada día, cada vez que muere una mujer a causa del patriarcado, como un sistema social político y económico, nos obliga a profundizar y elevar los debates en todos los ámbitos sociales”.

En ese sentido, Gaitán reconoce los aportes que el cooperativismo puede hacer. “Los valores cooperativos tienen mucho que ver con esta diferenciación que hacemos del libre mercado, que naturaliza esta problemática social, y creemos que tenemos mucho para contribuir a cambiar paradigmas individualistas”. Además, advirtió que desde el sector solidario hay una escucha social activa a los colectivos de mujeres y una mayor predisposición a pensar “salidas colectivas”.

Representación de las mujeres y disidencias

“Los cambios que se van dando son a nivel de conciencia, cada vez hay más conciencia sobre lo que no nos puede suceder”, afirmó Gaitán e indicó que, para una mayor democratización de los espacios, es necesario “aceptar las diversidades y divergencias con amplitud, incluso en los colectivos de mujeres. Esta todo en construcción y deconstrucción permanente”.

“Cada vez que vemos una imagen, un lenguaje gráfico, vemos que alguna foto o institución tiene solamente a varones en la vida pública, hace ruido, lo notás, se analiza, hay una necesidad de que estemos representadas y eso se traduce en los debates actuales en cada ámbito”, detalló.

Al respecto, explicó que el sistema de integración y representación que guía al cooperativismo, “hace que quienes han ejercido en la vida pública desde siempre tengan una experticia y una práctica que las mujeres recién estamos organizando porque siempre hemos estado replegadas, estereotipadas o postergando la participación pública por las tareas de cuidado. Por suerte, eso cada vez se da menos y hay más lideresas, aunque no seamos mayoría”.

No obstante, Gaitán reconoce que los intentos por achicar la brecha son muchos, pero resulta complejo revertir culturas instaladas y ya cristalizadas. “Por ejemplo, cada vez que se habla de cupo o paridad, o alguna resolución específica (…) es resistida, pero al menos se van sumando muchas y muchos a trabajar desde las bases y creemos que desde ahí, es desde donde se mueven las estructuras y es posible lograr una mayor representación en el sistema participativo que tienen nuestras entidades”.

La cooperativista reconoce, además, los esfuerzos de las federaciones que nuclean Cooperativas de servicios públicos y vienen trabajando en reformas estatutarias para propiciar membresías compartidas “de modo que los titulares de los servicios sean distintos o compartidos en paridad, hombres, mujeres, jóvenes e identidades autopercibidas” y de esta manera, la participación en asambleas y cargos electivos de este tipo de organizaciones sea más equitativa.

En esa línea viene trabajando el Comité de Equidad de Género de Cooperar, un organismo que desde su creación se desarrolla dentro del movimiento cooperativo para, entre otras cosas, erradicar todo tipo de desigualdad y alentar la participación femenina en los consejos de administración del sector.

Al respecto, su presidenta comentó: “Desde el Comité de Género venimos trabajando en estas multi causas que hacen que sean las brechas como lo son dentro de nuestro movimiento” y agregó que, desde las federaciones y distintos rubros que van desde Cooperativas de trabajo hasta las de provisión de bienes y servicios se van a acordando en cada ejercicio económico planes de acción.

“En este ejercicio particular nos concentraremos en apoyar la creación de Cooperativas de mujeres, federaciones, asociaciones con perspectiva de género y diversidades”, ejemplificó Gaitán y reconoció que esa es una “forma de reconstruir los lazos sociales para la salida colectiva de la pandemia”.

Asimismo, desde el Comité sostienen que las bases de todas las inequidades son las dobles y triples jornadas que están a cargo de las mujeres, las tareas de cuidado, la falta de acceso a la tecnología y al crédito. “Así que, nos vamos a concentrar en seguir propugnando un pacto cooperativo nuevo donde no se acepten más que buenas prácticas y erradiquemos la violencia de nuestras entidades para poder erradicarla de las comunidades con compromisos concretos que van hacia adentro de las organizaciones y la comunidad toda”, puntualizó.

Lenguaje que nos transforma

“El lenguaje es un significante de nuestros pensamientos, es constituyente de nuestra conducta”, aseguró Gaitán. Su uso refleja la cultura de un pueblo, por ende, también las naturalizaciones. “Cuando los universales masculinos están arraigados generalmente no se interpela y ahí es donde estamos excluyendo o no incluyendo o discriminando, pero también estamos anulando toda posibilidad de transformarnos”.

Para la cooperativista la lengua se interviene para que interpele y refleje el uso de los nuevos tiempos, “es un movimiento constante que tiene el lenguaje y sabemos que, o crea cultura androcéntrica estereotípica o refuerza nuestra participación, la visibiliza” y de esa manera, las mujeres y disidencias revierten desde la palabra, los significantes, las estructuras y la cultura.

En ese sentido, destacó la resolución emitida el año pasado por el Instituto Nacional de Asociativismo y Economía Social (Inaes) desde su Área de Coordinación de Equidad, Géneros y Derechos Humanos, en donde se sugiere utilizar en normativas y comunicados, el lenguaje inclusivo y no sexista.

Para Gaitán, todos estos cambios existen gracias al trabajo colectivo, “es el logro de muchas que trabajaron, por muchos años, de manera organizada en los distintos encuentros nacionales de mujeres y actividades sociales. Es mérito del colectivo de mujeres y feminismos”.

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