Después del caos, los aprendizajes que quedaron

El fenómeno meteorológico del 18 de febrero azotó la capital pampeana con vientos y granizo, causando la caída de árboles de gran porte que arrastraron más de un centenar de columnas. Esto provocó cortes masivos de energía y comunicaciones, anegamientos y daños en automotores y veredas, en un episodio sin precedentes locales.