Defienden al cooperativismo como alternativa ante la crisis laboral

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En una disertación desarrollada en la sede de la Cooperativa de Trabajo Comunicar Ltda., de Villa María, se expresaron definiciones significativas en torno a la viabilidad del sistema cooperativo que coloca a la persona en el centro de sus políticas y acciones.

Una veintena de entidades de la economía social acudieron a la convocatoria lanzada por la Fundación 1 x 1 en Memoria de Miguel Veglia, en cuyo marco se acopiaron ideas que podrían ayudar a mitigar el problema que representa una realidad en la que se multiplican “las personas desempleadas crónicas”, según afirmó en el comienzo la presidenta de esa entidad, Cristina López, viuda de quien fuera tres veces intendente de la localidad cordobesa.

El anfitrión y presidente de la Cooperativa Comunicar, Roberto Zayas, dio la bienvenida a los asistentes y presentó al disertante, el exjuez federal Miguel Julio Rodríguez Villafañe, “un amigo de esta casa, que siempre estuvo a nuestro lado cuando lo necesitamos”, según dijo.

Antes de abordar cuestiones técnicas relativas al hecho cooperativo, Rodríguez Villafañe abordó la cuestión humana, el cambio de paradigma necesario para que la economía solidaria germine en un terreno donde tenemos sembradas “culturas negativas” o, lo que es lo mismo, “las inculturas del ‘avivado’, de la incoherencia con la ley y del ‘no te metas’”.

“Viveza criolla”
Luego de dar ejemplos cotidianos acerca de los aspectos negativos de la llamada “viveza criolla” (la incultura del “vivo”, del “piola”, del “versero”, del “chanta”…), Rodríguez Villafañe remarcó que todo ello “potencia, admira y tiene con ejemplaridad positiva, a quien representa conductas que dan recompensa o beneficios, en base a encontrar la forma de burlar la buena fe del sistema”.

Entre los ejemplos, citó algunos que pone al propio Estado como practicante de esa “viveza”, “cuando oculta la deuda externa, cuando miente con descaro como en un juego de truco, donde hay conciencia de que se miente, de que se dicen verdades a medias”.

“En la democracia la regla debe ser la verdad, no admitir excepciones como las ‘posverdades’… La ley debe ser respetada por todos, como el elemento civilizador que caracteriza el estado de Derecho”, aseveró.

El expositor aludió a cuestiones electorales que sucedieron recientemente en la provincia y en algunas localidades, donde se votó sin conocer los integrantes de las listas ni sus propuestas concretas, ello para terminar de graficar un estado de cosas que inclusive permite la falta de compromiso de quienes resultan electos ante la realidad que padece parte de sus votantes, al punto de llegar a alzar la mano en contra de los intereses de jubilados, “que no pueden reclamar lo que se les adeuda, porque el Estado les cambia el procedimiento para la petición o les difiere la ejecución de la sentencia… al tiempo que los hace responsables de un déficit que es menor por mitad al que genera el pago de los intereses de la deuda externa”.

La cultura de la cooperación
Luego de una serie de definiciones acerca de las figura del caudillo, los privilegiados, los excluidos, los rehenes del sistema y los humores sociales que se generan en torno a ellos, abogó por cambios necesarios “para llegar a la meta, que es la cultura de la cooperación”.

“Hay que trabajar para generar la cultura de los valores democráticos, sobre la base de una recta concepción de la persona humana. La sociedad debe reafirmar su coherencia con los valores esenciales que la nutren y la justifican, y educar en ellos”, consideró.

“Deberes y derechos”
Y afirmó que “no se puede hacer relativos o perecederos conceptos fundamentales, como el respeto a la vida, a la libertad, a la dignidad de la persona, a la igualdad, a la no discriminación, a la plena vigencia de los derechos humanos y a tantos otros, no menos importantes”.

Finalmente, Rodríguez Villafañe apuntó conceptos contenidos en la Convención Americana sobre los Derechos Humanos (conocida como Pacto de San José de Costa Rica), que prescribe “la correlación entre los deberes y los derechos”, para establecer que “toda persona tiene deberes para con la familia, la comunidad y la Humanidad”. Todo ello, como pasos fundamentales, entre otros muchos, para ir hacia esa solidaridad “que es la esencia del cooperativismo” y afirmar sin dudar que “debemos todos ser cooperadores sociales”.

Fuente: El Diario del Centro del País (Villa María, Córdoba) , producido por Cooperativa de Trabajo Comunicar, asociada a la Federación Fadiccra.

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