La Red de Cooperativas Sociales crece

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“Las cooperativas sociales, un desafío para el cooperativismo” fue el eje que articuló la discusión el viernes 28 de septiembre en una jornada convocada por la Red de Cooperativas Sociales y el Departamento de Economía Social y Cooperativismo del Centro Cultural de la Cooperación (CCC).

Promediando la tarde del último viernes de septiembre, en el transitado centro de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, se dio cita medio centenar de integrantes de organizaciones cooperativas, sociales y culturales para reflexionar sobre el rol del cooperativismo de trabajo como herramienta en el trabajo social y sanitario de las personas.

En este marco, Federico Bejarano y Mariana Pacheco, integrantes y coordinadores de la primera cooperativa de América Latina donde los protagonistas son usuarios del sistema público de salud mental -Cooperativa de Trabajo La Huella Ltda.-, junto a Valeria Mutuberría Lazarini, coordinadora del departamento de Economía Social, Cooperativismo y Autogestión de CCC, dieron la bienvenida a los y las referentes de experiencias que se acercaron para compartir y abordar diferentes ejes, entre ellos, el “para qué y el por qué estamos acá” y las diferencias entre algunas categorías comunes utilizadas.

Existe en la Argentina una gran cantidad de experiencias organizativas que trabajan diferentes problemáticas vinculadas a la salud mental, al consumo problemático de sustancias y alcohol, a determinadas discapacidades psicofísicas, entre otras. Sin embargo, muchas de ellas, están dispersas en todo el territorio y tienen a diario diferentes obstáculos que dificultan su misión.

El objetivo de la Red de Cooperativas Sociales -cuya integración es amplia e incluye cooperativas y federaciones de cooperativas, asociaciones civiles, emprendimientos productivos, y las universidades nacionales de Quilmes y de Tres de Febrero- es comenzar a generar lazos entre sus miembros para continuar conformando un actor social que discuta una agenda de políticas públicas y que logre un reconocimiento legal.

“Hoy es un día muy especial para la presentación de esta red, y estar en el CCC particularmente, porque nos definimos en la construcción de una innovación social que tenga que ver con el cooperativismo”, expresó Bejarano. A su vez, Pacheco nombró a las experiencias que estuvieron presentes en el encuentro y que de alguna manera vienen acompañando este camino desde que comenzaron, a principios del 2016.

¿Por qué usuarios y no pacientes?
Fue una de las primeras preguntas presentes en esta ronda ya que históricamente todas las problemáticas sociales y las discapacidades han sido ocultadas muchas veces por las familias y la sociedad en su conjunto. Los hospitales monovalentes, es decir, aquellos que tienen una sola rama de actividad –por ejemplo, la salud mental- de alguna manera hoy son considerados como un sistema de apartamiento de la sociedad de todo lo que sea diferente.

Sobre un sistema como éste, se han creado a lo largo del tiempo formas de integración con una lógica de desmanicomianización. “Esto no implica simplemente cerrar un lugar, ponerle un candado y abrir otro, porque el problema de manicomio y de los sistemas de exclusión es que funcionan como representación psíquica, es decir lo tenemos todos como forma de exclusión. El problema es sacarlo de la representación social y eso es un poco más difícil y para eso hay que lucharla, militar e inventar otros modos para poder ser capaces de incluir dentro de los modos de derechos a personas que están naturalmente excluidas. Por eso decimos usuarios, porque usuario con esa palabra le devolvemos la calidad de ciudadanía”, explica Bejarano haciendo una clara diferencia entre los términos usuarios y pacientes.

Desde el espacio, a la par de continuar fomentando y profundizando el trabajo que realizan- buscan establecer canales para que haya un Estado presente que se encargue y dé respuesta a cada una de estas situaciones.

¿Toda cooperativa es social?
Entre los presentes había un consenso respecto de que todas las cooperativas tienen una característica social porque siempre han sido respuestas autogestionadas frente a contextos de crisis.

Sin embargo, existe otra categoría que es la de “empresa social”, que se usó en un primer momento en Italia -lugar donde el primer derecho de la constitución es el del trabajo- para salir de la lógica manicomial. Entonces, si la persona trabaja tiene que ser reconocida como sujeto de derecho. Con esa idea de base, se trata de armar empresas cuyo fin sea la integración social de las personas.

“Cuando hoy hablamos de empresa social o cooperativa social, o con la nueva normativa, cooperativas de inclusión, el principio rector y el objetivo central tiene que ver con la capacidad que tiene ese dispositivo de integrar a personas que por desventajas distintas -salud, contradicción con la ley, situación de encierro, situación de calle- no pueden competir en el mercado del empleo. ¿Quién se ocupa de ese sujeto?”, fue otra de las preguntas que comenzó a dar vueltas entre los y las asistentes.

¿Por qué estar en red?
Ante esta pregunta, las conclusiones fueron casi unánimes ya que la necesidad principal es conformar un actor social que discuta e incida en las políticas públicas. “Porque si no lo hacemos, quedamos presos de muchas ideas que son las que cuestionamos”, se esbozó.

Hoy por hoy, la Red RCS está compuesta por un conjunto de alrededor de treinta emprendimientos, cooperativas y asociaciones civiles. “Solamente organizándonos y destinando algo de lo propio al campo de la lucha, podemos elaborar el dolor social que nos generan tantas situaciones de exclusión”, expresó Bejarano.

¿Cuál es el aporte del Cooperativismo de Trabajo?
Las cooperativas de trabajo también participaron de este encuentro que buscó amalgamar y seguir articulando voces, experiencias, voluntades y acciones. En este marco, Silvia Díaz -integrante de la Cooperativa de Trabajo La Cacerola y consejera de la Federación Argentina de Cooperativas de Trabajadores Autogestionados Ltda. (Facta)- expresó que a todas las problemáticas abordadas en el encuentro el cooperativismo las ve de cerca.

“Son problemas que nos han acompañado desde el comienzo, porque muchísimos de nuestros trabajadores han sido protagonistas de experiencias como las que ustedes están contando”, expuso. Díaz planteó que en el trabajo articulado en la la Red RCS “lo importante es que los propios protagonistas de estos procesos se están organizando y es desde esa organización que le están planteando una serie de cosas a otras instituciones, entre las que estamos las cooperativas de trabajo, que tenemos la obligación y también la posibilidad de continuar creciendo. Es un potencial enorme el que plantean”, afirmó haciendo una propuesta concreta que tiene que ver con el fomento de capacitaciones y la conformación de un mercado de los productos que estos colectivos están elaborando.

Por su parte, Hugo Cabrera, presidente de la Federación de Cooperativa Autogestionadas de Buenos Aires para Otra Economía Ltda. (Fedecaba), planteó que el desafío es visibilizar el tema e intentar ponerlo en agenda, derribando todo tipo de prejuicios.

Fuente: Prensa CNCT.

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